No hay que ser un canalla para ir al barrio rojo Amsterdam y mucho menos una persona de mala vida. El barrio rojo de Amsterdam es uno de los puntos calientes en lo que se refiere al turismo en Holanda. ¡Que levante la mano quien no va a visitar este barrio si tiene pensado ir a Amsterdam!
Los barrios rojos o barrios chinos son de visita obligada, como los mercados y los cementerios, hay que visitarlos para conocer las ciudades. En Holanda es algo conocido por todos que la prostitución y las drogas son legales pero, aún así, su barrio rojo es uno de los puntos centrales de turismo.
No te voy a negar que el barrio rojo Amsterdam, a priori, ofrece morbo, pero no del que estás pensando, sino desde el punto de vista antropológico. Ver o estar en una situación que es ilegal en tu país, te sube la adrenalina y te pone nervioso o nerviosa ya que siempre piensas que va a aparecer la policía y te va a multar. Las caras de los turistas de todas las edades que visitan en grupo el barrio rojo con su guía incluído son un poema.
Pues eso hice yo, me uní a un grupo para hacer una primera visita cultural. Buscando por internet encontré una agencia en la que te hacían un tour por el barrio rojo en español y que encima era gratis, eso sí, luego le dabas la voluntad si querías.
En esta visita, mientras caminábamos por las calles, me contaron que el barrio rojo data del año 1200 y que en esos primeros años los burdeles eran administrados por el sheriff y sus hombres de confianza.
Toda la historia oficial e histórica la podéis encontrar fácilmente en las redes o, mejor aún, visitando Amsterdam. Como este blog es personal, te voy a contar mi experiencia gráfica, no seas mal pensado.
Como no, yo tenía que hacer fotos, aunque en la primera visita no saqué la cámara. De hecho, en ésta, lo primero que me dijeron era que estaba prohibido hacer fotos y que incluso si te pillaban podían tirar tu cámara al canal ya que las prostitutas estaban protegidas por los Ángeles del Infierno. Sí, los moteros. Imagina, un poco de acojone había.
Así pues, me despedí del grupo de españolitos y nos fuimos los tres, mi cámara, mi acojone y el que subscribe, a pasear por el barrio rojo de Amsterdam.
La táctica que usé fue colgarme la cámara en el cuello, tapada un poco con el abrigo. Además, puse el foco a 3 metros para jugar con el desenfoque y crear una sensación de “voyeaur“, de modo que iba disparando con mucha discreción, no se me iban de la cabeza los ángeles del infierno. Cada 20 minutos entraba en algún bar, pedía una cerveza, y veía las fotos que iba teniendo.
Después de un par de horas pasando delante de los escaparates, empecé a notar que mi cara ya era un poco común y que las prostitutas ya me miraban un poco “mosca”. Y, claro, saltó la liebre.
Una prostituta me pilló y empezó a gritar desde dentro del escaparate. Yo me quedé quieto y acojonado le pedí perdón. Rápidamente me fui andando guardando la cámara en la bolsa, con la mala suerte que era una calle sin salida y dije,- ¡ya está!, la señora sabe que es sin salida y a la que baje me están esperando dos moteros, y mi cámara y, tal vez yo, al canal; o un kilo de ostias que me voy a llevar.
Me di la vuelta, por suerte había mucha gente que retrocedía igual que yo al ver que la calle se cortaba, y metido entre la multitud pasé otra vez por el escaparate y, aunque la joven princesa me miró y continuó chillando, ya salí a una calle grande y me fui.
La señorita que me pilló
Con el subidón de adrenalina decidí que era el momento de irse, pero cuando salía del barrio rojo pasé por el monumento a las prostitutas y me quedé un rato pensando.
No creo que la prostitución sea algo malo con consentimiento, claro. Pienso más en cómo se le da la vuelta al tema para que sea un reclamo turístico. He de decir que a las horas que yo fui por las calles se veían turistas aunque imagino que por la noche tiene que haber otra fauna y ser realmente el barrio rojo.
Localización google maps del Barrio rojo Ámsterdam.
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Muy chulo el reportaje, seguro que se han quedado grandes fotos en la carpeta del ordenador.
Gracias Carlos, siempre se queda alguna.
Vaya peripecia...
Momentos Pepo.
Me encanta la foto de espaldas del tío la boina... muy buen curro tb el de las fotos en plan voyeaur
Gracias Fernando ?
He abierto tu blog temiéndome que las fotos fueran en ese blanco y negro que tanto te gusta, con lo que me quedaría sin ver el rojo del Barrio Rojo. Pero ya veo que no. Aunque hoy este es más bien un barrio rosa. En cualquier caso, Amsterdam es fantástico.
Cada estilo de fotografía en su momento, en este caso manda en color, ya sabe. Gracias por el comentario. Sí, Amsterdam es fantástico.